El olorcito despierta el apetito.
Era ya un poco pasado el medio día, y mi hermano Edgar estaba realmente con hambre, se frotaba continuamente su estomago y de vez en cuando levantaba el volumen de su vos tratando de acallar los extraños sonidos provenientes de su estomago. A cierto punto ya no pudo esperar más y probo un pedazo de carne asada, la encontró sabrosa y pidió que le preparen un pedazo de carne “de este grueso” como lo demuestra en la foto.
Era ya un poco pasado el medio día, y mi hermano Edgar estaba realmente con hambre, se frotaba continuamente su estomago y de vez en cuando levantaba el volumen de su vos tratando de acallar los extraños sonidos provenientes de su estomago. A cierto punto ya no pudo esperar más y probo un pedazo de carne asada, la encontró sabrosa y pidió que le preparen un pedazo de carne “de este grueso” como lo demuestra en la foto.
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